Que las croquetas están malísimas y el pan hay que escoger el bueno (había tipos de pan en el desayuno que, aparte de indescriptibles, sabían a rayos).
Y en cuanto al inglés el problema no era tanto por entenderlo, que más o menos creo que ahí todos nos defendimos bastante bien, sino por hablarlo. Como dice Jandro nuestro problema, aparte del vocabulario, es el acento
