Como suele ocurrir, cada ocasión que salen a la venta nuevos procesadores y chipsets siempre vienen acompañadas de, literalmente, decenas de nuevas placas base que toman estas tecnologías y las personalizan a gusto del fabricante. Puesto que los Ivy Bridge ya están en nosotros, y también la serie 7 de chipsets de Intel, ya podemos hablar con tranquilidad (y probar, sobre todo) de todas las placas que tenemos por aquí. La ECS Z77H2-AX es una de ellas, y una de las más llamativas sin lugar a dudas. Vamos a ver por qué.

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Primero de todo ya vemos que llama la atención el embalaje. Si ECS ha optado por llamar a esta placa Golden Board es por algo: la caja es dorada, y ya veremos que hay muchos detalles semejantes en el propio producto. Logos con dragones a modo de blasón familiar, y en el interior (la caja se abre como un libro) ilustraciones de caballeros defensores (todo muy medieval).

Se destaca el chapado en oro de todas las conexiones, además de que estos delicados acabados, según nos comentan, otorgan una mayor estabilidad y una mejor disipación del calor. En el otro lado se hace hincapié en las propiedades de hardware de la placa: PCI-Express 3.0, VirtuMVP, Bluetooth, Wi-Fi... y una infinidad de detalles que ya desgranaremos en el artículo.

Respecto al bundle, ECS ha hecho especial hincapié, haciéndolo abundante y útil. Pasando de puntillas por el manual de instrucciones y la guía de instalación rápida disponemos de un frontal USB 3.0 (con sus correspondientes tornillos), CD con drivers, chapa trasera para conexiones (acabado en dorado), antena Wi-Fi, conectores SLI y CrossFireX, cables SATA, tapas de plástico para las conexiones que no se utilicen del panel trasero, y bracket con doble orificio para colocar detrás los USB 3.0 frontales.

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