Lo de la policía vasca sí que es otro mundo...
Tengo una amiga en la Ertzaintza que ha de comprobar los bajos de su coche cada vez que sale de casa como parte de su rutina diaria.
Como se decía unas páginas atrás, las pequeñas heroicidades de cada día y lo que tienen que aguantar los profesionales de la seguridad no salen en las noticias.