Antón Reixa, nuevo responsable de la Sgae desde hace diez días, ha girado en el camino y lo que tenía que haber sucedido ya hace años, ha sucedido ahora: una reunión con el presidente de la Asociación de Internautas (AI), Víctor Domingo, bestia negra de la SGAE desde que en 2003 comenzara la escalada de hostilidades entre ambas organizaciones (por el llamado canon digital y luego por la ley Sinde-Wert), una guerra de la que numerosas batallas han acabado en los tribunales.

Es llamativo ver en la web de la AI y en la de la SGAE el mismo comúnicado. Una sintonía que abre quizá un nuevo tiempo. Desde la entidad de gestión han decidido no hacer más declaraciones que dicho comúnicado. No así desde la AI: “Espero que esto no le cueste el puesto a Reixa”, señala Víctor Domingo por vía telefónica. “La reunión, que desde 2003 ha sido imposible, indica varias cosas. Primero, que nosotros no Estábamos en contra de la SGAE, sino en contra del canon y de la ley Sinde. Siempre hemos dicho que si no existiera la SGAE habría que inventarla”, agrega.

El presidente de esta asociación considera que parte del mérito de que este cambio de aires en la SGAE haya sido posible se debe a la denuncia que la AI interpuso contra la SGAE de Eduardo Teddy Bautista, cuya cúpula directiva acabó imputada por varios delitos. “Ha habido unas elecciones algo más democráticas y esos cambios se han producido por la denuncia que interpusimos. Hemos podido establecer que voten más autores que los que lo hicieron hace un año”, añade Domingo.

Este nuevo tiempo se materializara en una ronda de reuniones, un “debate hurtado hasta ahora”, según Domingo, sobre cómo conjugar los derechos de autor y el mundo digital. Por esos debates “con luz y taquígrafos”, pasaran actores, músicos, editores… y los internautas, claro.

Además, otra cosa impensable hace unos días, Domingo señala una trinchera común compartida por la SGAE y la AI: Ninguna de las dos organizaciones quiere que (como pretende el PP) corra a cargo de los Presupuestos Generales del Estado el sistema que sustituira al canon digital (la compensación para los autores por las copias privadas de sus obras).

Reixa, por su parte, se habría comprometido –según Domingo– a dejar correr el llamado caso Putasgae.org. La AI alojaba en sus servidores dicha web, en la que se vertían contenidos difamatorios contra esa sociedad de gestión de derechos. Tras una sentencia del Supremo, recurrida en 2008, la AI fue condenada a pagar 36.000 euros a la SGAE y las costas judiciales del proceso. “Ya hemos pagado unos 40.000 euros”, dice Domingo. Una nueva reunión entre Reixa y Domingo, señala la SGAE en la nota, esta fijada para el mes de junio.

La nueva directiva de la SGAE echa pues a andar con esta reunión simbólica y ello pese que sobre el nombramiento de Reixa se proyecta todavía la sombra arrojada ayer por su rival en las elecciones, el compositor José Miguel Fernandez Sastrón. Constituido en líder de la oposición in péctore en el seno de la SGAE, Sastrón —también por vía telefónica– no se ha extrañado de este golpe de timón en la tradicional política de la institución: "Reixa siempre ha sido muy de golpes de timón, hasta hace nada arremetía contra la banda ancha y ahora se reúne con los internautas". No obstante Sastrón esta de acuerdo con esta reunión. "Comparto este rumbo, si es que este va a ser el rumbo, claro. Pero no solo hay que reunirse con los internautas, sino con todos los sectores".