Una de las constantes en las dos películas y en la serie Stand Alone Complex es que la mayor Kusanagi y su equipo enfrentan a dos adversarios, uno que se manifiesta desde el comienzo y es el delincuente al que persiguen, y otro más sutil, cuya existencia comienza a percibirse hacia la mitad de la historia, y que es más peligroso y la causa de los actos del primer antagonista.

Espero que en esta adaptación se mantengan estos dos antagonistas bien diferenciados, y que se respeten sus motivaciones. Que no caigan en el cliché de convertir al Puppet Master en una mala copia de Skynet [saga de Terminator] o al Hombre Sonriente en un simple ciberterrorista, o a Rou y los refugiados en un símil de Bin Laden y Al Quaeda.