La animación creada por Zapuni, es un tributo para los niños afectados en Fukushima, tres años después del terremoto, tsunami y el posterior desastre nuclear, el 11 de marzo del 2011.

En el vídeo podemos ver a una niña jugando en el piano con sus amigos, cuando su habitación empieza a temblar, el apartado de animación ha corrido a cargo de Tsuneo Goda y la música por Sade.