Dos personajes, una puesta en escena y una narrativa con niveles cambiantes de subjetividad, componen este gran corto realizado por el artista CG y compositor de música David Gruwier, producido para demostrar sus conocimientos tras estudiar 3D en un colegio de Dinamarca.

Intentando ambientar la estética realista el autor transforma lentamente la puesta en escena, de realista a no realista, la variación de los niveles de subjetividad en la narración y prestando especial atención a la continuidad de la animación. Aspectos destacados del corto, su gran uso del espacio fuera de la pantalla, la iluminación, la estética y lo que puede ser una gran técnica CG, música pegadiza compuesta por el mismo autor, la creatividad en la introducción y el retrato de la secuencia del sueño de un tren de juguete, y como no el uso del efecto sorpresa cuando se abre la puerta de la habitación.

Vale la pena remarcar como el autor ha cogido las restricciones necesarias en cualquier proyecto escolar personal, sacando el máximo provecho de ellas y creando un gran corto que brilla gracias a su uso minimalista de elementos narrativos.