Aquí estoy otra vez compañeros para compartir la experiencia de hoy. Nada tiene que ver con el 3d, pero merece ser contada. Todo empezó a las 14:20 de hoy cuando habíamos quedado 3 amiguetes y yo, íbamos a comer un kebab en el restaurante turco cuando de repente se alzó ante nosotros uno de los mayores temores, cerrado por vacaciones. No dábamos crédito a nuestros ojos, ya sí nos había cortado el royo. Bueno, teníamos un Telepizza al lado así que, nos hemos ido a comer allí total que pedimos 4 pizzas y uno se ofrece a dar el nombre y pagar (luego apañáramos cuentas), y ahí viene lo mejor. La muchacha que estaba en caja nos toma nota un poco asustada del cachondeo que llevábamos cuando nos pide el nombre, y no tiene otra cosa que hacer mi amigo que decirle pichurri. La tuya con la boca abierta, ¿cómo mi amigo sí, has oído bien, pichurri, bien convencido. Total, que la tía apunta el nombre anonadada, nos remos y nos sentamos.
Siempre preparamos alguna, pero esta nos cogió de imprevisto puro a todos, menos al inventor claro.
No os podéis imaginar las lágrimas que nos caían a nosotros, las caras empapadas, carcajadas a más no poder, la gente riendo cuando la pobre muchacha, con las pizzas en la mano gritando. He visto la cara más roja que puede tener una, más vergüenza que en toda su vida. Mi amigo por supuesto callado, y cuando ya llevaba 8 o 9 pichurris salta mi amigo, ah aquí nos penetró a todos con la mirada y dejó con mala manera las pizzas en la mesa, pero ya era tarde, apenas podíamos pegar bocado sin poder tragar a gusto, que risa. La gente nos miraba con cara de que listos, pero no quitaban la sonrisa, la verdad es que no.
En serio quería compartir esto porque hacia lo menos 1 mes que no me desternillaba tanto y tanto. Saludos y si os hace la mitad de gracia que a mí llorareis de la risa porque ha sido descomunal la risa. Saludos.